Estos son mis diez consejos favoritos para comer sano durante todo el año, con muchos enlaces increíbles a información más útil de Reboot. En ningún caso se trata de una lista completa de pautas, sino de algunos aspectos clave para que empieces o sigas avanzando en el camino de adoptar una alimentación saludable como estilo de vida.
1.) Bebe mucha agua.
Nuestro cuerpo está compuesto en un 60 % por agua, ¡y la masa muscular contiene mucha más agua que el tejido graso! Necesitamos beber agua para que los sistemas de nuestro cuerpo funcionen correctamente, optimizar el metabolismo, aumentar los niveles de energía y favorecer una buena digestión, por nombrar solo algunos de los beneficios. Además del agua, los electrolitos son importantes, especialmente si haces ejercicio.
2.) Come muchos alimentos de origen vegetal.
Estas coloridas joyas aportan fitonutrientes, micronutrientes, vitaminas, minerales y enzimas esenciales, todos ellos tan importantes para tu salud como los macronutrientes de los que solemos hablar (como los carbohidratos, las proteínas y las grasas).
3.) Come y bebe a menudo a lo largo del día.
Aún no hay consenso sobre si es mejor hacer 6 comidas pequeñas o 3 comidas, así que intenta averiguar qué te sienta mejor. Pero, en general, consumir a lo largo del día tentenidos saludables de alta calidad, «minicomidas» o zumo fresco puede ayudar a aumentar la energía y evitar comer en exceso.
4.) Come con atención plena.
Limita las distracciones y tómate el tiempo para disfrutar de la comida y activar tus sentidos. Es posible que hasta el 30-40 % de los nutrientes no se absorban correctamente si estás distraído mientras comes. Por ejemplo, al caminar, ver la televisión, escribir o trabajar, actividades muy habituales a la hora de comer hoy en día. La digestión comienza en el cerebro, así que al observar, pensar y oler tu comida, puedes ayudar a tu cuerpo a aprovechar los maravillosos nutrientes que contiene y disfrutar aún más de la experiencia.
5.) Limita los alimentos procesados.
Lee las etiquetas cuidadosamente. Prepara versiones naturales y caseras de los alimentos que compras en el supermercado. ¡Por ejemplo, hummus o barritas de granola!
6.) Consume alimentos locales con frecuencia y, de vez en cuando, alimentos ecológicos.
Los alimentos locales no solo aportan más nutrientes, sino que también pueden ayudarte a ahorrar dinero. No es necesario comprarlo todo ecológico si no es factible; para algunos productos importa más (como las manzanas y las fresas).
7.) Incluye grasas saludables en tu dieta.
¡Comer grasas no te hace necesariamente engordar! Muchas vitaminas que ayudan a reforzar el sistema inmunitario, como la vitamina E o el betacaroteno, y hormonas como la vitamina D necesitan algo de grasa en la dieta para absorberse. ¡Pásame el aguacate, por favor!
8.) Incluye alimentos saludables ricos en proteínas, incluidas opciones de origen vegetal.
Los alimentos ricos en proteínas pueden ayudar a reducir el reflujo y a mantener estables los niveles de azúcar en sangre, al tiempo que favorecen la salud muscular y el sistema inmunitario. Si quieres añadir más proteínas a tus zumos, puedes optar por semillas de chía, semillas de cáñamo, espirulina o la Proteína en polvo Reboot with Joe.
9.) Para controlar el peso, céntrate más en incluir alimentos saludables y menos en restringir las porciones.
10.) ¡Disfruta de la comida!